lunes, 24 de octubre de 2011

Los intereses.

Hacedme caso.

Hoy quiero hablaros de qué hacer y cómo cuando os interesa esa chica por la que haríais más de una tontería. Cuando os déis cuenta de ello y penséis en qué hacer para llamar su atención más que en vuestros propios pantalones o en vuestro peinado, será hora de recibir unos cuantos consejos.





El interés por una mujer ha de ser tan fugaz como el gusto de éstas por un bolso o unos zapatos: un día sí, al siguiente también, el viernes más próximo no existen otros zapatos ni otro bolso...pero el sábado ni saben que los tienen. Siempre hemos de estar por encima de lo que nos dicte nuestra cabeza o nuestro paquete. ¿Acaso, tonto de los cojones, no hay otras tantas por ahí para pasar el rato? Eso sí, si hay sentimiento es otra historia, pero eso lo trataremos otro día. Aquí, poco a poco y con cuidado, que cualquier esquina es buena para que te asalte una meretriz o su chulo.




 Cuando tienes interés por una mujer, el último paso de todos es mostrarlo, y normalmente deberíais omitirlo. Y digo esto porque si no sois capaces de utilizar vuestras armas para que sea ella quien lo muestre por vosotros, una de dos: o ella está varios niveles por encima de ti, pringado, o conoces menos del arte de la seducción que Carmen de Mairena.


Pero bueno, empecemos por el principio, que si no alguno se me lía. Lo primero y por lo que merece la pena perder algo de tiempo, es cuando al ver a la dama en cuestión, tu pensamiento fue: "Amigo, esta tiene que ser mía.". Imagino que muchos de los que leeréis esto tenéis más hormonas en el cuerpo que problemas Zapatero, así que para que lo entendáis, merece la pena si vuestro pensamiento fue: "Joder tío...¡Merengue, Merengue! Yo a esta sí que me la follaba ArfArf.". Pues bien, si fue esto lo que pensásteis, vamos por el buen camino.

Lo segundo que debió ocurriros fue seguir pensando en cuántas posturas íbais a hacérselo (esto tanto los que tienen las hormonas a flor de piel como los que se saben controlar) y durante cuánto tiempo, que ahí cada uno fantasearía más de la cuenta. Y si, por último, intentáis buscarla en el Tuenti, Facebook o su puta madre,  está claro que ahí hay "tema, pero vamos."

Si ha tenido lugar este complejo ritual de imaginación, curiosidad e interés, ella deberá sentirse afortunada. Bien. Algo que no creo que haga falta que os diga...Bueno, sí que hace falta. Las mujeres son como la publicidad. Lo normal es hacerlas caso de la forma más simple, halagarlas, fijarse en ellas...Y sí, tienen razón, lo hacemos. Pero cuando una de ellas te interesa, cambia el panorama. ¿Tienes que hacerla caso? Por supuesto, chaval, no me seas gilipollas. Pero...¿cómo? Ahí está la diferencia. Es como...ir de pesca. Hacer como que no estás, callado, observando, y en el momento que el corcho se mueve...¡Zas!. Eso sí, siempre dando señales. Igual que al pez le das un cebo, a ella le tienes que mostrar que quizá sí, pero que lo más seguro es que no. Para quien no lo haya entendido: hacer ver que estás por encima de cualquier cosa, que el hecho de acercarse a ti es un gran privilegio. Entiendo que en la mayoría eso será una gran mentira y difícil de conseguir, pero joder, esforzaros.

Si después de todo esto seguís teniendo ganas de hacer el subnormal por esa chica, vamos bien. El último paso lógico es hacérselo ver, pero no directamente. O sí. Me explico. Ella tiene que saber "Ah, pues este chico tan guapo...creo que está interesado por ti o algo así he oído". Por una amiga, por una conocida, por casualidad...Pero tiene que saberlo. ¿Por qué?, os preguntaréis. Muy fácil. En el momento que ella sepa eso, le ocurrirá todo lo que te ha ocurrido a ti anteriormente: pensará en ti, imaginará cómo hacértelo y dónde, se sentirá en una nube, halagada. De hecho, y si sois como tenéis que ser, ágiles mentalmente y tan llamativos como un Aston Martin, si la pobre chica tiene novio es hora de que le vaya dejando. Y que no te extrañe que esto pase, porque si tiene novio y no le deja para, simplemente, saber cuál es tu color favorito o por ir contigo a ver una película al cine que más cerca os quede, algo estás haciendo mal.

Y respecto a lo que dije antes, hacérselo ver tú mismo, es tan sencillo como esto: una vez que ya hablas asiduamente con ella, que tienes la oportunidad, o más bien, que ella tiene la oportunidad de conocerte y ver que eres todo un Gentleman, un hombre de bien, que la hará disfrutar más que cualquier dildo de colores llamativos y que, por supuesto, la llevará a cenar los viernes antes de irse de fiesta con sus amigos, es hora de quedar con ella, invitarla a un café o lo que cojones tome, y decirle: "No sabes la suerte que tienes, bonita (cara sonriente)". La besas, ella pensará que besas mejor que nadie (desde luego, tampoco es tan difícil joder, no entiendo cómo hay gente, y además la mayoría, que no tiene ni puta idea de besar. Pero eso, para capítulos posteriores) y ya está, que seáis muy felices lo que os dure.

Espero, chicos faltos de experiencia, que os hayan servido mis consejos. Y recordad, si les hacéis caso y aún así no sois capaces...¡Espabilad, que algo estaréis haciendo mal, joder!

2 comentarios:

Publicar un comentario